Cariño por dinero?

Me encantan los perros. Hablo de ellos como si fueran personas porque, supongo, tienen sentimientos igual que nosotros.

Por eso prefiero decir que tengo a Aisha o que la cuido de vez en cuando a decir que tengo-o cuido- a una Shar-Pei. Así sonaría muy impersonal.

Adoro sus ojitos tristes “en apariencia”, su gran hocico y sus ronquidos. Nunca imaginé que un perro pudiera roncar tanto y tan alto. Me encanta cómo salta de un lado para otro cuando ve que tomo la cadena para sacarla a pasear; cómo hace ruidos con su nariz cuando juego con ella en el suelo y cómo estira sus patas cuando le acaricio la panza. No sabe virarse bocarriba como los demás perros pero lo disfruta igual.

Dicen que es difícil entrenar a un perro de esa raza, no son muy inteligentes, en realidad. pero no importa. Qué más da si me trae el periódico o me da la patica o me busca el palito? Ella no está para complacer esas boberías-pensará. Y yo coincido. Aunque me impresionan los avances de los perros de algunas amistades que cada día incorporan a su agenda nuevos comportamientos y conductas al escuchar esta o aquella voz de mando, prefiero que Aisha me llene de baba cuando se sacuda o de pelos cuando se trepe arriba de mí.

Por eso no la vendí el otro día aunque me propusieron doscientos pesos-de los fuertes- al cash.  Me cuesta asociar dinero con cariño. Por supuesto, ella también tuvo un precio. Yo no lo pagué, yo la mimo.

Prefiero responderle a todos los curiosos en la calle las preguntas interminables que me hacen sobre ella. Que no es una perra de pelea, al contrario; que no debe comer un montón de cosas; que tiene buen carácter aunque no lo parezca; que los hay amarillos, carmelitas ocuros y negros como ella; que ha ido a algunas competencias y ha sido galardonada, bla bla bla.

Su problema está en que ya tiene un año y aún no es señorita. Es decir, para ella no es un problema. Pero para quienes desean que ya pueda tener relaciones y dar a luz a muchos cachorritos que luego puedan ser la fuente de ingresos para obtener esto o aquello, sí lo es. Y eso me asusta.

Este domingo Aisha conoció a Nerón, otro Shar-Pei. Color champán y muy juguetón. Retozaron un poco y se babearon  bastante a la vista de sus dueños y de todos los caminantes que detuvieron su marcha para admirarlos. Ellos jugaban, gruñían, saltaban. Los dueños conversaban, planificaban, calculaban. Y yo, la tomé de la cadena y me la llevé al parque.

Pensé entonces en todos los perros que llevan números en la frente sin saberlo. Claro, la tarifa depende de la raza y del boom. Y en todos sus dueños que, a pesar de que los cuiden y los alimenten, no ven más allá de sus billeteras. Por qué no buscan el dinero de otra forma? Una vez más, no pude asociar dinero con cariño.

Pueden adjetivarme como gusten…..pero hay cosas que cuesta trabajo entenderlas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Personal y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s